Después de mi experiencia con el cepillo, decidí
que era hora de comprar algún juguete que me hiciese
compañía en mis juegos solitarios, la idea
de tener algún tipo de consolador siempre me atrajo,
pero a mi esposo nunca le gustó la idea, (muchos
hombres los ven como sustitutos cuando en realidad son
solo un juego que puede dar mucho, pero que mucho morbo
a una relación que va camino de la monotonía)
así que nunca me atreví a comprar uno.
Debido a mi trabajo no tenia
tiempo para ir a un sex-shop, y en este asunto tampoco
es conveniente enviar a alguna amiga, ya que es como ir
a comprar ropa interior. Mejor probarla una misma. Viendo
que me iba a ser difícil encontrar tiempo para
ir a un sex-shop decidí navegar por Internet y
encontré una pagina ( sexshopweb.com ) en la que
se venden este tipo de productos. Eché una ojeada
al catalogo y encontré uno que me gustó,
rellené el cuestionario, y después solo
me quedaba esperar, tardó tan solo una semana en
llegar, tiempo que paso muy lentamente, esperando a que
el cartero trajese algún “paquete”.
Le conté por teléfono
a mi amante mi “compra” y hablamos mucho rato
del asunto, creando muchas fantasías que me ponían
a mil... El me decía que iba a probar el juguete
en todos mis agujeros... mmmm, y yo le decía que
yo a el también le haría lo mismo, cosa
que le produjo una gran excitación... su pene se
puso firme y duro como un palo, y se empezó a masturbar
lentamente mientras me contaba lo que hacia; yo también
estaba muy excitada así que metí mi mano
por dentro de mi pantalón y mi tanguita y empecé
a acariciar mi coño, que estaba mojado y caliente.
- Te voy a meter mi polla
en el coño - me decía - y el vibrador en
el culo, lo vas a pasar en grande.
- Mmmm siiiiiii - respondía
yo, mientras me daba fuerte en el coño y metía
mi dedo en mi vagina - metemela toda, metela hasta el
fondo... clávamela entera... mmmm que gusto!!!
El se corrió dando
fuertes gemidos de placer, me encanta escucharlo, me excita
muchísimo oir la voz de un hombre cuando se corre,
así que yo también alcance el orgasmo oyendo
sus gemidos a los que uní los mios.
- Mmmm... aaaahhhh, siiiiiiii.
Pasó la semana lentamente...
y por fin el lunes llegó el cartero con un paquete.
La impaciencia me comía, pero el lugar de trabajo
no era el sitio idóneo para abrirlo, lo coloqué
debajo de la mesa, e intenté seguir con lo mío,
pero me resultaba imposible, de vez en cuando miraba la
caja de cartón, muy discreta, de la cual nadie
podía sospechar. Así que en un descanso,
cogí el paquete lo camufle como pude con la chaqueta
y me fui al baño, cerré la puerta y lo abrí,
después de quitar todo el envoltorio allí
lo vi, lo que había pedido, en su caja, un Delfín,
azul transparente. De unos 15 cm de largo en total y unos
3.cm de diámetro. Visto así parecía
tan inocente. Con sus aletitas y su morrito... mmmm cuanto
juego iba a dar. Le puse la pila y lo encendí sobre
mi mano, no es muy ruidoso, la vibración sobre
mi mano me estaba excitando mucho, pero tuvo que aguantar
las ganas de meterlo en el sitio adecuado. Así
que lo apagué y lo guardé, ya lo probaré
en casa, con calma y tranquilidad.
Al llegar a casa le envié
un sms a mi amante “El paquete a llegado, ¿Me
ayudas a probarlo?” no tardé mucho en recibir
su llamada, yo ya estaba preparada, echada en mi cama,
solo con las braguitas y el sujetador.
Me preguntó como era
el juguete, me pidió q se lo describiese y mientras
el se pajeaba me daba instrucciones:
- Pásalo por la entrepierna
y dime que sientes... ahora abre los labios y pásalo
por tu botoncito.
Yo obedecía siguiendo
sus instrucciones, estaba muy caliente y deseaba que me
dijese que me lo metiese en mi coño, empapado y
excitado, escuchaba su voz excitada y eso subía
aun más mi excitación.
- Ahora mete su morrito en
tu coño, solo el morrito.
- Mmmm aaahhh - decía
yo.
Esas vibraciones me daban
mucho placer, no sabia cuanto tiempo mas podía
aguantar.
- Ahora sácalo y mételo
en el culo.
- Mmmm siiiii que gustooo...!
- Vuélvelo a meter
en el coño pero ahora un poquito mas...
Las vibraciones las sentía
en todo mi vientre.
- Mmmm que rico... que placer...
- Mételo y sácalo
lentamente.
- Mmmm cielo me voy a correr
- le dije.
- Espera, aguanta un poco
más.
- Aaaahhhh, siiiii... mmmmm
- Mételo un poco más...
hasta que llegue a la colita.
- Mmmm... siiii!!!
Lo metí entero solo
quedaba la colita fuera, ahora vibraba entero dentro de
mi, empecé a sentir como venia el orgasmo lentamente...
- Aaaahhhh que rico aaaahhhh
que placer - le decía.
- Me estoy corriendo cariñooo!!!
- Correte nena... correte...
- me decía el.
- Yo también me voy
a correr, mmmm... aaaahhhh.
Los dos nos corrimos a la
vez... Mi orgasmo fue largo y suave pero muy placentero
después de acabar aun sentía pequeñas
punzadas de placer que me hacían juntar las piernas
y soltar gemidos... mientras hacia la comida a los de
casa.
Ahora espero con impaciencia el día
que quedemos para probarlo in-situ.
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