Os voy a contar una historia que
me sucedió hace varios años. Yo soy el menor
de 5 hermanos, tres chicos y una chica mas. Ella tiene
una vida desordenada de manera que se quedó embarazada
a los 30 años, de un hombre que conoció
ocasionalmente y del que no ha vuelto a saber. Fruto de
ese embarazo nació Josefina (Fina) que ahora tiene
24 años. la
Historia que os contaré acaeció
hace 7 años, cuando ella tenía 18.
Mi hermana se fue por motivos de trabajo
fuera de la ciudad y pidió a los hermanos que nos
hiciéramos cargo de la niña. Mis hermanos
no tenían posibilidad de quedarse con Fina. Solo
podía hacerlo yo que trabajo en casa. De manera
que me la dejó cuando se marchó. En aquel
momento Fina tenía 17 años y era como todas
las jóvenes de esa edad, un poco alocada.
Pasaron los meses y la situación
de mi hermana no cambió. Le era imposible volver
a casa y me llamó pidiéndome que me quedara
con la niña otros tres meses. Pasaron estos tres
y, en el verano, deje de tener noticias suyas.Para entonces
Fina cumplió 19 añitos. Le regalé
un conjunto de faldita y blusa de color azul y unas braguitas
a juego. Para ello hice un viaje relámpago a Madrid.
Cuando se las entregué me pidió que le ayudara
a ponérselo. La verdad es que, hasta entonces yo
había sido comedido para con ella, pero la había
visto desnuda en contadas ocasiones. Como yo vivía
solo andaba por la casa medio en calzoncillos y ella casi
siempre iba en bragas y camiseta. Fuimos a su habitación
y le pedí que se desnudara. Lo hizo con gracia
y se quedó como vino al mundo. Me fije en su cuerpo.
Era un poco rellenita y parecía mayor que su edad,
tenía un coñito rodeado de un suave plumón
rubio, unas tetitas apuntando hacia lo alto y un culito
regordete. Lo cierto es que se me puso dura al verla.
Con la excusa de vestirla le hice cosquillas y se retorcía
como una anguila. Era verano y yo solo llevaba puesto
un p
!quítate la camiseta" me dijo.
Yo desabroche el pantalón par quitárlo y,
entonces, se me salió el pene por encima de los
calzoncillos. Ella lo vio y le dio la risa. ¿De
que te ríes? le pregunté? De eso que tienes.
Es una polla ¿has visto alguna?
Solo en las revistas". ¿Quieres ver la mía?
No supo que contestar y se encogió de hombros.
Yo me quite el pantalón y la camiseta y me quedé
con los calzoncillos solo. La tome de la mano y la puse
sobre la punta de mi polla. Con la otra mano le hice que
me bajara los calzones y me quede con la polla al aire
y su mano sobre ella.
He de aclarar que, mi hermana, había
tenido a Fina interna en un colegio a las afueras de Madrid,
desde que hubo de volver a trabajar, de manera que, su
relación con los chicos no había sido mucha."¿Te
gusta? Si, es grande, dijo. Y es buena ¿Dale un
beso?" Ella me miro y se agacho para hacerlo. Me
dio un beso caliente. Entonces yo la puse sobre mis rodillas,
y con mi mano izquierda la sujete para que no cayera.
Su mano seguía sobre mi polla. Yo con la mía
le acaricie el pecho y con mis labios mordisquee sus pezones.
Luego separe sus piernas y la senté
sobre mi pene con sus brazos al rededor de mi cintura.
"¿Ves que caliente está? Si. Es por
lo hermosa que eres. ¿Me quieres? Si Tío.
Bueno entonces quiero que hagas algo. Quiero que me la
chupes. ¿Te atreves? Es muy gorda. Pero cabra en
tu boquita". La puse de pies y acerqué su
boca a mi polla. Abrió la boca y se la metió
dentro hasta donde pudo. No entraba toda. Pero lo hizo
hasta que me corrí dentro de ella. Quiso retirar
la boca pero le obligue a tragarse todo.
"¿Te ha gustado su sabor? Si
y estaba caliente". La tumbe en la cama, abrí
sus piernas y le chupé la rajita hasta que se me
quedó seca la boca.
Desde esa día lo hacíamos
a todas horas. A ella le gustaba y yo, a veces, estaba
chateando en Internet mientras ella me la chupaba por
debajo de la mesa.
Así pasamos el mes de julio.Cuando
llegó agosto decidí intentar algo que tenía
en mente. De ese modo, todas las noches, untaba su culito
de aceite y ponía mi polla dura sobre el. Poco
a poco conseguí que se abriese un poquito. Le preguntaba
si le dolía y me dijo que no. "¿Te
gusta? Me hace cosquilas". Durante todo agosto seguí
progresando dentro de ella y hacia el día 25 entraba
todo mi glande y parte de la polla. Lo cierto es que no
quería hacerle daño. De esta forma pasó
el verano. No hicimos vacaciones pues yo no podía
pasar sin su chupada diaria y la clavada de mi polla en
su culo.
Llego el otoño y la vuelta al Instituto
Yo la inscribí en él. La llevaba a clase
y la recogía a la tarde. Le hice saber que su madre
había desaparecido y yo era el único pariente
que tenía.
Para entonces dormíamos juntos y
debo decir que era un placer tener a esta jovencita en
mi cama. Hacía lo que yo le pedía, me la
chupaba, me corría en su boca y en su culo, pero
no la había desflorado.
Por fin decidí follar su coñito.
Lo tenía rodeado de pelitos que yo le había
dejado crecer.
Una noche me puse sobre ella y levante
sus piernas hasta la altura de mi polla. Lentamente comencé
a joderla y conseguí metérsela entera. Y
tengo que decir que me gustaba estar allí. La había
cogido en el momento justo, se moría por que la
follasen y fui yo, su tío, quien se lo hizo.
Me gustaba chatear en uno de esos sin censura.
Los otros contertulios, cuando les dije que la tenía
chupándomela, pidieron hablar con ella. Le decían
de todo, lo mas suave era zorrita lasciva.
Desde el día que se la metí
entera me corría dentro de ella. Su coñito
se dio de sí y, cuando cumplió los 20 años
era una folladora nata. Se ponía sobre mí
y se la clavaba ella sola.
Hasta hoy seguimos siendo amantes. Su madre
no ha vuelto a dar señales de vida y Fina ni se
acuerda de ella.
Cada noche me la hago en distintas posiciones,
realmente es una amante espléndida. He conseguido
que no se fije en otros chicos y, en la Universidad, saben
que soy su amante, lo que me ha hecho muy popular entre
sus compañeras, algún día intentaré
conseguirme a una de ellas.
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